Que el miedo no te paralice

El miedo y el COVID-19

La pandemia del covid-19 generó un nuevo formato de vida a la que la gran mayoría tenemos que adaptarnos. Cambios en el trabajo, en la escuela, en la forma de aprender y hasta en la forma de convivir. Padres que trabajan desde casa y que además ahora son maestros, pero también deben de jugar y ocuparse de mantener una buena dieta y buenos hábitos de vida. Esto puede preocupar a muchos que se enfrentan a mantenerse en confinamiento para asegurar su salud y la de los demás.

De manera que consciente o inconscientemente se activa en nosotros la emoción de miedo, miedo a contagiarnos, miedo a saber si seremos capaces de recuperarnos, miedo a sobrellevar un nuevo estilo de vida, en el que como en la guerra, se necesita pensar en sobrevivir.

¿Quién es el encargado de responder ante una situación de tal nivel de estrés y miedo? La amígdala y un complejo de conexiones cerebrales que forman parte del sistema límbico, ya que este sistema es el encargado de procesar las emociones como el miedo, la ira y el placer. Ahora la clave es encontrar un equilibrio o regulación a través de la conectividad entre la amígdala y el lóbulo pre-frontal, y con ello elaborar un juicio y evaluar una nueva realidad.

Esta capacidad de equilibrio entre seguridad y miedo también está regulada por la madurez de los reflejos de parálisis por miedo y de Moro, ya que estos reflejos primarios regulan la sensación de seguridad e incluso la regulación sensorial y a su vez dependen de las conexiones neurológicas del sistema límbico, como se mencionó anteriormente.

Para conocer el grado de equilibrio o desequilibrio entre miedo y seguridad que percibimos es importante analizar ¿cómo está nuestro ritmo respiratorio?, ¿con qué facilidad se mueven nuestros ojos?, ¿Qué postura nos suele ser más cómoda al caminar, sentarnos o acostarnos y ¿Si sentimos tensión muscular en algún lugar específico de nuestro cuerpo?

Cuanto menos rítmica y acelerada es nuestra respiración mayor será nuestro desequilibrio y por lo tanto menor capacidad para lograr conexiones neuronales que permitan alternativas ante el reto y la dificultad.

Beber agua es una de las mejores herramientas para hidratarte y ayuda para sentirte tranquilo, ya que el agua da oxígeno y facilita la conectividad entre hemisferios cerebrales a nivel eléctrico.

Un ejercicio para favorecer a la regulación y ritmo respiratorio es inhalar durante 7 segundos de manera que tu vientre se llene de aire, retener 7 segundos y exhalar en 7 segundos y sacar todo el aire de tu vientre, repetir esta actividad 3 veces. Si te es difícil hacerlo en 7 segundos puedes disminuir los segundos hasta que sea cómodo tanto inhalar como exhalar.

Si tus ojos están tensos y te duele moverlos en determinados ángulos o dirección te recomiendo tocar el ombligo con una mano y colocar la otra mano debajo de la clavícula y mover lentamente los ojos en forma de infinito.

En cuanto a la postura y tensión muscular es recomendable realizar actividades de alargamiento como estirar y empujar cada uno de los brazos en cuatro direcciones: adelante, atrás, afuera y adentro. De modo que cuando uno de los brazos se coloca hacia arriba y a la altura de la oreja empuja y el otro brazo lo detiene generando una presión isométrica.

La regulación del sentimiento del miedo nos permite estar dentro de un sentido de realidad y a su vez tener una actitud de resolución a los problemas o situaciones que se presenten.

Recuerda que el equipo de MegAbrain siempre está para apoyarte.

Gabriela Escalera López
Lic. en Psicología No. de cédula 1877018
Universidad Iberoamericana
Kinesióloga Educativa No. de registro 44
Asoc. Mexicana de la Enseñanza Especializada de Kinesiología,SC.

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